Moravec
Un motor 3D donde las IA robóticas aprenden antes de que exista el prototipo.

Entrenar una inteligencia robótica exige el hardware sobre el que va a correr. Cada iteración pasa por un prototipo físico, y cada prototipo cuesta meses y presupuesto antes de saber siquiera si el comportamiento funciona.
Construimos un simulador donde el robot, sus sensores y su entorno existen como modelo físico: los equipos entrenan y comprueban ahí sus políticas, en miles de ejecuciones en paralelo, y llevan al mundo real solo lo que ya ha superado la prueba.
El prototipo deja de ser el primer paso y pasa a ser el último: el hardware se construye para confirmar un comportamiento ya demostrado, no para descubrirlo.

Cuéntanos qué estás realmente intentando construir.
Envía un brief con las restricciones reales: presupuesto, plazo, lo que ya está roto. Recibirás una respuesta meditada de quien haría el trabajo, no un enlace de calendario de un comercial.