Iris AI
Una inteligencia que mantiene unidos los sistemas que no se hablan.

En una empresa con veinte años de software a sus espaldas, cada sistema sabe una sola cosa y nadie lo sabe todo: el ERP no ve la línea, la línea no ve el almacén, el mantenimiento vive en una hoja aparte. Quien decide abre cuatro pantallas y reconstruye el cuadro de memoria, otra vez desde cero.
Construimos una inteligencia que lee de todos los sistemas a la vez —producción, almacén, pedidos, mantenimiento—, saca de ahí una única lectura del estado de la empresa y propone el siguiente movimiento. Cada recomendación llega con los datos de los que nació, así que es trazable hasta el sistema que la originó: nadie tiene que fiarse de una caja negra.
Cuatro pantallas se convierten en una pregunta. Quien decide ya no reconstruye el cuadro: lo tiene delante, con el razonamiento a la vista y la posibilidad de ignorarlo.

Cuéntanos qué estás realmente intentando construir.
Envía un brief con las restricciones reales: presupuesto, plazo, lo que ya está roto. Recibirás una respuesta meditada de quien haría el trabajo, no un enlace de calendario de un comercial.